Su nombre, que significa “piedra” en griego, denota perfectamente lo que es: no se trata de una ciudad construida con piedra sino, literalmente, escava y esculpida en la piedra y se ubica en el valle de Aravá, el cual se extiende desde el mar muerto hasta el golfo de Aqaba, en Jordania.
Los restos más célebres de Petra son sin duda sus construcciones labradas en la misma roca del valle, en particular, los edificios conocidos como el Khazneh (el Tesoro) y el Deir (el Monasterio).
Numerosos edificios cuyas fachadas están directamente esculpidas en la roca, forman un conjunto monumental único, que a partir del 6 de diciembre de 1985 está inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco. La zona que rodea el lugar es también, desde 1993, Parque Nacional arqueológico.



Comentarios
Publicar un comentario